Aleta y Dolmen presentan la recopilación definitiva de la obra que dio a conocer al guionista Robert Kirkman (Walking Dead), nominada a los premios Eisner. Los dibujos corren a cargo de Cory Walker y Ryan Ottley.

Mark Grayson es como todos los chicos de su edad. Estudia el último curso en un instituto normal y corriente. Tiene un trabajo asqueroso después de clase y los fines de semana. Le gustan bastante las chicas, pero no las entiende. Le gusta salir con sus amigos y levantarse tarde los sábados (o, al menos, levantarse cuando empiezan los dibujos buenos). La única diferencia entre Mark y los demás chicos de su edad es que su padre es el superhéroe más poderoso del planeta… y, al parecer, él ha heredado los mismos poderes que su padre. Y ese es solo el principio de los problemas de Mark…
Este volumen de lujo, similar a la edición original americana, contiene los primeros 5 tomos de la serie de Invencible (los primeros 13 números USA) y extras tales como bocetos y comentarios de los autores. Con 400 páginas y encuadernación en cartoné y un pvp de 34.95 euros.
Mark Grayson es un adolescente de 17 años que justo ahora desarrolla sus poderes después de años de frustración, ya que su padre es el héroe más admirado, Omni-Man (un especie de Superman). Vive dicho padre con una identidad secreta de escritor de novelas. Una vez Mark empieza a desarrolar los poderes, la vida se le vuelve un tanto loca pero ha de seguir también con el instituto, las chicas… A medida que pasan los números te encariñas con los personajes y además una tremenda revelación que ocurre en el número 12 USA (con un anticipo en el 7 USA) le da un aire nuevo a la serie. El guión empieza algo timorato pero con puntillos conseguidos e interesantes como la complicidad de la madre con su marido Omni-Man y con su hijo, el diseñador de trajes y ese aire icónico que se busca (y que ciertamente se consigue con Invencible), las charlas de instituto con Atomic Eve o detalles como la reacción de su mejor amigo cuando Mark se lo cuenta. El número 5 USA, es decir, el encuentro que tiene en el espacio con el tipo rosa, me sorprendió para bien, tanto por como se produce pero sobretodo por como acaba. En el número 10 USA también tenemos otro de esos detalles que no tienen precio: la charla con el dibujante de cómics acerca de repetir paneles, una técnica que ambos dibujantes de la serie han usado y seguirán usando después de ese número; ironía pura.
El estilo de dibujo es un poco toon pero funciona razonablemente bien, a mi entender, desde que se encarga Ryan Ottley. Los primeros 7 números, los dibujados por Cory Walker, son claramente inferiores: dibujos más burdos, sin fondos apenas, con menor noción de anatomía (sólo hace falta ver las narices) y más estáticos. Con el relevo, Ottley suple la mayoría de estas carencias tanto en dinamismo, como en los personajes (fijaos nuevamente en las narices) y fondos. Las portadas también son chulas, y alguna de ellas homenajean otras clásicas por ejemplo de la JLA, grupo parodiado en Los Guardianes del Globo. Digamos que el Universo de Invencible es un remedo del Universo DC y se pueden reconocer héroes y villanos.











